Las Afinidades Electivas inicia en Argentina en el año 2006 creada por Alejandro Méndez. Es una antología en crecimiento exponencial siendo replicada en varios países de nuestro continente y en Europa. Difunde la poesía viva en forma libre y sin discriminación. Si quieres participar, es muy fácil; al ser mencionad@ por un@ poeta, envía a: mendia.gladys@gmail.com lo siguiente: una foto (máx. 50 KB); 5 poemas (indicando título y referencias editoriales, en el caso de tenerlas); una breve reseña personal y una lista de 5 poetas viv@s (incluyendo sus emails) con los que sientas la misma vibra.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

RAQUEL ABEND (Caracas, 1989)



Raquel Abend van Dalen. Caracas, 1989. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Monteávila, con un Diplomado en Escritura Creativa de la Universidad Metropolitana e ICREA.  Autora del poemario Lengua mundana (Común Presencia Editores, 2012) y de la novela Andor (Bid&Co. Editor, 2013). Así mismo, ha ganado Mención especial en el rubro de poesía del III Premio Nacional Universitario de Literatura ( 2009), y mención especial en el rubro de poesía del Concurso de Autores Inéditos (Monte Ávila Editores, 2012). Ha colaborado como redactora y productora en diversas revistas venezolanas (El Salmón, El Librero y El Desafío de la historia). Trabajó como reportera en el Diario Las Américas (Miami, FL). Actualmente cursa la maestría de Creative Writing in Spanish en la New York University. 

Nombra a:

Dinapiera Di Donato
Ania Varez
Patricia Guzmán
Leonardo González Alcalá
Keila Vall De La Ville


Del libro Lengua mundana



Me basta

Por qué
hay que ser hombre
para recibir whisky bolígrafos y corbatas
en los cumpleaños
para ser perro callejero
borracho y simpatizante de las putas
por qué
hay que ser hombre
para ser esclavo del sexo
y masticador de cigarros largos
para sentirse acogido entre un par de piernas
y observar las tetas de las mujeres
al entrar en un bar
por qué
hay que ser hombre
para reírse duro y rascarse la barbilla
para usar zapatos de cuero sin tacón
y caminar con las manos en los bolsillos
para conquistar a siete personas por hora
y cogerse al doble en lo que resta de la semana
para dar la mano y apretar con fuerza
creyendo que te ven
como a un Bach, a un Dostoievsky,
o a un Brando
por qué
hay que ser hombre
para escribir de la vida masculina
yo soy perra
y no necesito escroto.




Cuna

Los hombres
lengüetean

            mastican
vaginas

se pierden en su olor
            pliegue
cavidad

en los gritos de su tacto

no tienen la intención de recordar
que de mujer nacieron.




Relevo

Ella
mata a la madre

para convertirse en mujer
poder coger, fumar y beber

no se puede tener mamá y sentir placer
al mismo tiempo

no se puede.



Inopia

Las flores no tiran
aunque se les deje solas

húmedas
            abiertas

chorreando

dilatan sus pétalos
y estalla un hedor agudo

            íntimo
desde su carne ondulada

brotan en la mirada desconocida

las flores
no saben lidiar con el tacto

un roce las infecta

las conduce
al suicidio.



De qué sirve tener cuerpo

si no sé sostener sus órganos
ni los de mi amado

si la sangre es lo único que sabe moverse
y me encamina en sus ondas desproporcionadas

de qué sirve encerrar el alma que no se sabe
que es parásito absurdo y crueldad compartida

si sus bestias no saben aguardar la leche
ni honrar los refugios del excremento

si el final no nació para ser capturado
y la verdad permanece como una frontera tribal

si los días sólo son ceremonias
que no sostienen secretos ni palabras de tropiezo

de qué sirve
contener a una mujer absolutamente solitaria

si sus ruidos hacen eco hasta en los ranchos
y sus deberes resuenan como manchas en paredes ajenas

si las enfermedades carecen de vastedad
y sus sábanas se fermentan en los gritos del sexo

si la espuma es un sudor negro
que se coagula en el costado de la boca


de qué sirve tener cuerpo.



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