Las Afinidades Electivas inicia en Argentina en el año 2006 creada por Alejandro Méndez. Es una antología en crecimiento exponencial siendo replicada en varios países de nuestro continente y en Europa. Difunde la poesía viva en forma libre y sin discriminación. Si quieres participar, es muy fácil; al ser mencionad@ por un@ poeta, envía a: mendia.gladys@gmail.com lo siguiente: una foto (máx. 50 KB); 5 poemas (indicando título y referencias editoriales, en el caso de tenerlas); una breve reseña personal y una lista de 5 poetas viv@s (incluyendo sus emails) con los que sientas la misma vibra.

lunes, 27 de mayo de 2013

JESÚS MONTOYA (Mérida, 1993)


Jesús Montoya (Tovar, Mérida, 1993). Estudiante de Letras mención Lengua y Literatura Hispanoamericana y Venezolana de la Universidad de Los Andes – Estado Mérida, Venezuela. Fue invitado por la Casa Nacional de Letras Andrés Bello a la octava edición del Festival Mundial de Poesía en la ciudad de Caracas como representante del estado Táchira, así mismo, un par de meses después le otorgan el tercer lugar en la mención de poesía en el concurso Explosión Cultural Bicentenaria en el ámbito nacional en conjunto con Josué Calderón y Fernando Vanegas por el poemario Once poemas en los cuadernos de noviembre (Caracas, 2011). Es cofundador del grupo literario Los hijos del lápiz. Fue invitado al Festival de Poesía de Maracaibo (Zulia, 2012). Obtuvo una mención de honor en el primer Concurso Literario Internacional "Casa de la UNCO" (Chile, 2012). Mención de honor en el concurso literario: Homenaje a José “Pepe” Barroeta convocado por la Universidad de Los Andes (Mérida, 2012).

Nombra a:

Josué Calderón
MIguel James
Fernando Vanegas
Oriana Echávez
Antonio Mora

Selección por Gladys Mendía del libro en proceso de edición Parecido a la vida 



*
Estoy bailándome la vida a un solo pie entre aguas negras y alcantarillas. Mirando el cielo con la esperanza de que suceda algo verdaderamente hermoso. Aquí estoy dando vueltas a mi corazón para conseguir la otra mitad de la noche. Alegre, etéreo, porque a veces el cuerpo se me vuelve una palabra que nadie pronuncia. A veces la oscuridad es esa palabra, otras la luz, y cuando la pronuncian, me hago pedazos.



*
Mi vida es una nota deforme trazada a lápiz. Mírame, estoy divido en líneas y manchado en lágrimas. Mírame, soy la sombra de los árboles y el canto de los perros. Mírame y verás mi pasado y mis cantinas, mis amores y mis sueños. Mírame y escríbeme el perfume de la calle en la ropa vieja que lleva puesta mi tristeza. Contempla el infinito desde mis ojos. Siente el majestuoso ritmo de mi corazón tirado sobre el mundo. Mírame, mírame y no te detengas.



*
No hay ningún sendero para escapar del tiempo
aunque me halle cansado
y enamorado de la vida
en cada chispa que de ella brota
quemándome la piel
quemándome entre la multitud en silencio
quemándome entero
con los brazos abiertos al porvenir
como si el mundo me abrazara maravillado
la verdad es que me encuentro
podridamente enamorado de la vida
y la persigo a dónde quiera que va.
Me crecen alas en las palabras
y cuanto veo se convierte en un pedazo
de mi corazón que late a lo lejos,
no hay ningún sendero para escapar del tiempo
pero sí hay abismos
pero sí hay calles desechas
y una lluvia que parece cargárselo
absolutamente todo,
incluso el tiempo.

*

Siempre regreso a los pueblos del sur, tan altos con sus cielos y montañas. Siempre vuelvo a ellos, a punto de amar ese sol que brinca y me pilla desde el horizonte, tirado en las aceras con un aliento del demonio, añorando otra cosa, añorando que la vida no se me quede muertita a medio camino.

Pueblos del sur, un hombre espera
encorvado en la acera que su destino lo recoja.
Pueblos del sur, herida, amor.
Pueblos del sur, reconozco la lengua
y el lamento de los muertos.
Pueblos del sur, huele a tierra húmeda
en cada extremo de mi viaje,
todos los viajes agonizan
en una carretera honda, negra,
pero el infinito también posee ese color.
Pueblos del sur, quisiera que alguien comprendiera
lo que ha pasado del corazón hasta mis manos,
que alguien también tocara conmigo esta infinita nostalgia.

Pueblos del sur,
de ustedes siempre me alejo con la mirada caída,
pero repleta de estrellas.



Muerto
Me dices que tengo cara de estar cansado,
que por qué tantas ojeras,
que si he dormido bien
que si he comido bien
que no me sienta sanamente leer tanto
que no esté tan solo
que dónde están mis amigos.
Me dices que estoy flaco
que estoy grande
que parezco un muerto esbelto y tristón,
me dices tantas cosas,
y yo,
con la cabeza gacha,
cabizbajo,
te digo que estás más bonita,
que te sienta bien ese color de pelo
que tienes los ojos más grandes
que nunca pensé en volverte a ver de madrugada
que los muertos también saben amar,
que me perdones
que éramos muy jóvenes
que ya no tengo la tristeza tan ancha,
pero yo sé de qué va este asunto,
sé que te irás
a través del humo
y de las luces de la fiesta,
que quizá no te vuelva a ver más,
que seguiré cansado
con las ojeras hasta el suelo
que me desvelaré escribiendo
un rato más,
que comenzaré otro par de libros
que perderé el tiempo con ansia,
poco más acá de ti,
muerto.

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